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Entrenamiento

A través de actividades programadas, y orientadas a cada caso en particular. Usando las herramientas metodológicas para el logro de objetivos a corto, mediano y largo plazo, siempre orientadas a promover la salud y el bienestar.

La dinámica de entrenamiento puede ser individual o grupal, con foco en el perfil de cada integrante del equipo.

Las actividades pueden realizarse indoor, outdoor o en su domicilio, aprovechando los escenarios naturales que ofrece Puerto Madryn o la comodidad de su hogar, ya sea para programar una clase o diseñando circuitos con diferentes estaciones de trabajo, y llevando a cabo la caminata rápida, trote o carrera.

Un día típico de entrenamiento

La jornada de entrenamiento comienza con una breve conversación con el grupo, con el fin de monitorear el estado físico y anímico de los integrantes en ese momento (este puede influir en el rendimiento y ejecución de las rutinas) y se procede con el siguiente esquema de trabajo.

  • Entrada en calor
  • Flexibilidad especifica
  • Entrenamiento funcional
  • Enfriamiento o vuelta a la calma
  • Flexibilidad funcional

Mediante diversos estímulos programados en las rutinas de entrenamiento, se promoverá el desarrollo de las áreas funcionales del cuerpo, para garantizar un programa saludable.

Áreas Funcionales

El Aparato Locomotor nos permite realizar cualquier acción voluntaria. Está formado por: Huesos, Articulaciones y Músculos.

Los músculos se muestran receptivos frente al acondicionamiento físico, se produce un aumento del volumen y eficacia de la musculatura empleada, además de unas mayores posibilidades de estiramiento y movilidad articular.

La rigidez de las articulaciones, condicionada por el engrosamiento de los cartílagos, es progresiva con el aumento de edad, y sólo se contrarresta con la actividad física regular.

El Aparato Cardiovascular es el encargado de transportar el oxígeno y las sustancias nutritivas a través de la sangre a los diferentes tejidos, así como, gracias a la sangre, eliminar los desechos producidos por las células. Está formado por: El corazón y Los vasos sanguíneos.

Es uno de los órganos en los que mejor se pueden observar las repercusiones del ejercicio. Una actividad física de baja intensidad y larga duración, aumenta el volumen de las cavidades y las paredes se hacen más gruesas; gracias a esto, la masa muscular y la contractibilidad cardíaca sufren un incremento, lo que hace que envíe sangre con más fuerza al aparato circulatorio. Estas mejoras debidas a la actividad física se reflejan en un aumento de la eficacia de bombeo, lo que ocasiona un descenso de la frecuencia cardíaca de reposo. O sea, con un número más bajo de latidos se expulsa el mismo volumen de sangre, y el corazón realiza un trabajo más cómodo. Otro efecto importante de la actividad física sobre el aparato cardiovascular es el aumento de la capitalización, tanto cardíaca, como de la mayoría de los músculos, órganos y tejidos.

El Aparato Respiratorio está implicado en la captación del oxígeno (O2) contenido en el aire atmosférico, y en la eliminación del dióxido de carbono (CO2) sintetizado en el organismo como producto de desecho. Asegura el intercambio gaseoso entre el aire atmosférico y la sangre. Está formado por: Vías respiratorias superiores (la nariz y fosas nasales, faringe y laringe) y el Aparato broncopulmonar (la tráquea, los dos bronquios principales y los pulmones)

La actividad física aumenta el metabolismo del organismo y, por tanto, las necesidades de oxígeno.

Respecto a los pulmones, la frecuencia y amplitud respiratoria se ven elevadas, gracias al incremento de la capacidad pulmonar y la eficacia de la musculatura respiratoria.

El Sistema Nervioso, atendiendo a una división desde un punto de vista funcional, el sistema nervioso se compone de:

Sistema nervioso somático (o voluntario), que se encarga de la actividad muscular.

Sistema nervioso vegetativo (o autónomo), responsable del control de las funciones orgánicas.

La práctica de actividad física tiene una serie de beneficios sobre este sistema, que van desde un progreso en aspectos coordinativos, hasta la posibilidad de disminución de los niveles de ansiedad y agresividad, pasando por la mejora del descanso y el sueño. Puede ayudar a prevenir situaciones depresivas o estresantes, aumentando a la vez las posibilidades de ejecución. Generalmente, los factores externos que desencadenan una situación de sobrecarga psíquica van a seguir incidiendo, pero la persona que habitualmente realiza actividad física está en condiciones de manejar, reconducir o enfrentarse más eficazmente al estrés.

Habilidades motrices

Al realizar ejercicio físico mejoramos nuestra condición física y, por lo tanto, las capacidades condicionantes o capacidades físicas básicas (físico-motrices). Dichas capacidades se pueden definir, como el conjunto de componentes de la condición física que intervienen, en mayor o menor grado, en la consecución de una habilidad motriz. Son la fuerza, la resistencia, la velocidad y la flexibilidad; necesarias para desarrollar las áreas funcionales correctamente

La Flexibilidad es la cualidad que, con base en la movilidad articular, extensibilidad y elasticidad muscular, permite el máximo recorrido de las articulaciones en posiciones diversas, pudiendo realizar acciones que requieren gran agilidad y destreza.

El mantenimiento de posturas incorrectas durante períodos prolongados trae como consecuencia una pérdida de extensibilidad y elasticidad de los músculos, lo que supone una pérdida de flexibilidad.

La falta de flexibilidad ocasiona deterioro de la coordinación, predispone a lesiones y a la adquisición de defectos posturales y empeora la calidad del movimiento. Así, la flexibilidad es necesaria para:

  • Llegar a los límites de cualquier región corporal, sin deterioro de ésta y de forma activa.
  • Desplazarse con mayor rapidez. La velocidad de desplazamiento está en función de la frecuencia y amplitud de zancada.
  • Evitar lesiones: No sólo las musculares, sino también articulares.
  • Ejercer mejor nuestra fuerza: Porque un antagonista que se extiende fácilmente permite más libertad de movimientos.
  • Estar en forma, ya que determinadas actividades necesitan de esta capacidad.

La Resistencia es la capacidad de soportar el estado de fatiga progresiva que sobreviene en un trabajo de larga duración.

La resistencia tiene diversos efectos beneficiosos sobre el organismo, como son:

  • Descenso de la frecuencia cardíaca.
  • Disminución del peso corporal.
  • Incremento de la capacidad respiratoria.
  • Incremento de la vascularización del músculo.
  • Incremento de los glóbulos rojos y de la proporción de oxígeno en sangre.
  • Mejora del funcionamiento de los riñones.

La Velocidad es la capacidad de realizar uno o varios movimientos en el menor tiempo posible a un ritmo de ejecución máximo y durante un período breve.

La velocidad es una capacidad con escasa incidencia fuera de la vida cotidiana, al contrario que la fuerza, resistencia o flexibilidad. Por otro lado, se trata de una capacidad con escaso margen de mejora al trabajarla y que además, en determinadas manifestaciones, implica el uso de ciertas medidas de seguridad para prevenir lesiones y accidentes.

La Fuerza, es la capacidad motriz de superar una resistencia por medio de la oposición ejercida por la tensión de la musculatura.

La fuerza permite la realización de distintas actividades cotidianas, como tirar, empujar o levantar objetos. Unos músculos fuertes y resistentes ayudan a mantener una buena postura y prevenir las lesiones y dolores de espalda, así como realizar actividades cotidianas con más facilidad y sin fatiga, como transportar, levantar objetos…

El objetivo primordial en el trabajo de fuerza general debe ser dotar de una musculatura armónica y equilibrada, que posibilite la base muscular necesaria para la ejecución de las conductas motrices usuales. Una fuerza adecuada aumenta la eficacia motora, ayuda a la adopción de posturas correctas y reduce el riesgo de lesiones.